12 de septiembre de 2018

Un Café con... Entrevista a Sara Halley

Con la llegada de Septiembre, llegan también algunos cambios que tenía pensados desde antes del verano, pero que por motivos varios, no pude llevar a cabo. Ahora parece que los astros se han alineado a mi favor, y justo hoy, he podido ultimar detalles y contaros que...  tras el cese de la iniciativa Románticas a 3 bandas, tenía un poco abandonadas las entrevistas en el blog y por fin, ¡reanudo su actividad! 
Bajo el nombre de: Un café con..., la primera en estrenar y sentarse en mi nuevo sofá destinado a las entrevistas es: Sara Halley, la autora de la serie Chicago Cops. ¿Que no sabéis quien es?, ¿No habíais oído hablar de su serie?... pues nada, yo os la presento ya y dejo de enrrollarme, porque estoy segura de que os va a gustar y a divertir 😉





Buenas tardes Sara, bienvenida a "Un café con...", el sofá de las entrevistas de Con Aroma a Libros. Ponte cómoda, el café lo tienes recién servido y creo que a tu gusto… 
Antes de empezar, decirte que si alguna de mis preguntas te incomoda… tú, precisamente tú, después de lo que me has hecho esperar para concederme este café... te aguantas *risas* no te dejo sentirte libre de hacer pasapalabra *risas*, venga… empezamos ya, no quiero darte pie a posibles arrepentimientos. 

Yas: ¿Qué nos puedes contar sobre la mamá y lectora que hay detrás de Sara Halley? 

Sara: Pues mira, la mamá y lectora ha pasado tres de los más largos meses de su vida. Sí, adoro a mis dos mochuelos, son mi todo, pero eso no quita que me desespere en muchos momentos. Soy madre, soy autónoma, tengo mi casa y además trato de conciliar todo eso con la literatura. ¿Es mi caso algo excepcional? Ni mucho menos, sé que hay muchas mujeres que hacen ese tipo de malabares cada día; yo lo intento, otra cosa es que lo haga mejor o peor. También sabía dónde me metía. Pero antes o a la par de todo eso, soy mujer y necesito dedicarme mi tiempo, algo harto difícil. Estoy segura de que muchas de las que leáis esto me comprenderéis. Otras, me lapidarán *risas* ¿Una pequeña muestra de mi verano? Mi hijo Rodrigo, como buen niño de 4 años, me llama a cada dos minutos. Da igual para qué, él me llama, a lo que yo respondo: «Ya voy» Bueno, Paula, de año y medio, escucha ese intercambio más o menos unas doscientas veces al día. ¿Sabes cómo me llama mi hija la mitad del tiempo? No me dice mamá, ella grita: «Baboy»——— es lo que viene siendo mi “Ya voy” en respuesta a las demandas de mi hijo. He dejado de ser mamá, ahora soy eso: Baboy! 

Yas: *Risas* Sé perfectamene de lo que hablas, cuando quieras te presto un fin de semanita a mis tres terremotos y los juntas con los tuyos *risas*. 
Cómo ávida lectora que se que eres te voy a pedir que te mojes un poco… ¿Qué tipo de libros prefieres y cuáles son tus autores/as favoritas?

Sara: Pues si te digo la verdad, tengo un gusto de lo más variado. Sí es cierto que me cuesta encontrar libros de erótica que de verdad me lleguen, quizás es mi punto débil o mi parte más crítica, no lo sé. En cuanto al resto, me importa poco que se trate de una distopía, de new adult, paranormal, histórica… este es uno de mis favoritos. En cuanto a autoras, Samantha Young me gusta muchísimo, me conquistó con calle Dublín. J.R Ward es mágica. Sarah J. Maas es capaz de transportarte a mundos que jamás habrías imaginado (Rhys, de una corte de niebla y furia, es para mi gusto, uno de los mejores personajes masculinos que he encontrado; si no el mejor). Jennifer Armentrout es una pasada. Por supuesto, no me olvido de María Martínez, de Noelia Amarillo, de Lola P. Nieva (esta mujer te conquista sí o sí), Lena Valenti, Elisabet Benavent… es difícil elegir. Hay muchas y muy, muy buenas. De todas he leído auténticas maravillas y también de alguna me he llevado alguna pequeña decepción; no porque el libro fuese malo, ojo, sino porque quizás esperaba otra cosa. Afortunadamente, tenemos unas muy buenas autoras en este país. Sé que me dejo a muchas sin mencionar, pero sería imposible. 

Yas: Coincidimos en gusto, ¿por qué será que no me extraña? *risas*
Y ahora, ¿Qué me dices sobre la Sara Halley escritora? ¿Cuándo y qué hizo que saltara la chispa que te diera el pistoletazo de salida para decidirte a escribir? 

Sara: Si te digo la verdad me sigo sintiendo una mindundi cuando alguien se refiere a mí como «escritora». No lo digo como algo despectivo, es solo que creo que es un término que me queda grande. No te sabría decir cuándo fue, solo sé que era algo que estuve macerando sin ser consciente de ello durante mucho tiempo. Un buen día, buscando no sé qué, me topé con un curso que impartía Lucía de Vicente y la chispa saltó. Así, a lo loco. Me dije, ¿y si lo hago? ¿Qué? Pues allí que fui. A mi husby solo le dije que estaba haciendo un curso sin acabar de explicarle de qué se trataba, cada martes y jueves desaparecía para ir a casa de mis padres (aún no tenía ordenador en mi casa); estos a su vez me veían llegar a eso de las nueve y desaparecer a veces a las dos de la madrugada y solo tenían la misma información que mi marido, es decir, apenas nada. Me daba vergüenza, pero, ¿sabes por qué? Porque pensé que lo verían ridículo, que me dirían que era una estupidez, que no servía para nada y no quería que nadie me quitase esa ilusión. Daba igual que no llegase a nada, quería hacerlo. Lo necesitaba. 

Yas: ¿Por qué te decidiste por el género de Romántica/Romance Erótico?, ¿cómo te sientes al hacerlo? y... ¿qué opinan en tu entorno al contarles (si es que lo saben) que escribes Romántica con alto contenido voltaico capaz de hacer arder en combustión espontánea al lector? 
Sara: No es tanto algo que decidiera, sino lo que me pedía el cuerpo. Es lo que soy, lo que necesito expresar. Mi entorno, en contra de todo lo que yo creía, me ha apoyado desde el minuto uno. Me han alentado, animado, han sido mis mayores críticos pero también unos pilares fundamentales en todo este proceso. Sí es cierto que gran parte de mis amistades o conocidos aún no saben que he publicado un libro, no saben absolutamente nada de Sara Halley; ellos tienen a la otra Sara, una que no muchos de los que lean esta entrevista conocen. Las dos son reales, las dos existen y ninguna de ellas finge, solo muestran una u otra cara en función del entorno y las circunstancias. Tú, Yasnaia, que me conoces en privado, sabes que Sara Halley es tal cual se muestra. Ni más, ni menos

Yas: Doy fe, doy fe y de la buena *risas*. Dime, ¿Qué intentas transmitir en tus historias?... aparte de dejarnos a todas babeando, claro *risas* 

Sara: *risas* A decir verdad, lo único que pretendo es conseguir que la persona que decida leerme se evada. Que desconecte, que disfrute, sin más. ¿De eso se trata la lectura, no? De vivir mil vidas, de viajar, de enamorarte e incluso de sufrir, todo, sin moverte del sitio. Creo que es maravilloso cuando consigues llegar a las personas de esa manera. Si además, consigues transmitir un mensaje, algo importante que te haga reflexionar, bueno, eso es una pasada. He leído libros que me han emocionado de muchas maneras; algunos han hecho que me enfade, otros que me emocione, algunos que me enamore una y mil veces y otros, han conseguido hacerme llorar a lágrima viva. Pero de verdad eh; este tipo de llanto contenido cuando estás viendo una peli y te da vergüenza que te vean llorar. Pues igual. Si yo consigo una décima parte de todo eso, te aseguro que soy más que feliz. Sí es cierto que tras la historia de Reed hay varios mensajes. Uno que nos muestra los prejuicios que solemos tener cuando nos encontramos con alguien “diferente”, creo que nadie se libra de esto. Otro que habla de la importancia de las segundas oportunidades en todos los ámbitos de la vida. Y el último que es ese que te dice que no es malo tener miedo, no es de cobardes reconocer que estás asustado, muy al contrario, para mí eso denota valentía porque al fin y al cabo, lo estás enfrentando. Le plantas cara y sigues adelante. 

Yas: Aquí tambien puedo dar fe *risas*, al menos a mi me los has transmitido. Cuéntame más... el título, la trama… ¿Cómo le das forma a tus escritos? 

Sara: No lo sé ni yo *risas* Mira, el título de Reed, me vino así, a lo loco. Como pasa con muchas de mis ideas. El de Luke, ¿te cuento un secreto, así entre nosotras? Llevaba días dándole vueltas, tenía que decidirlo porque estábamos con la portada y quería enseñarla en Facebook; tenía un título provisional pero había algo que no acababa de convencerme, que me echaba para atrás. Hablé con dos de mis apoyos más importantes (Carol y Marien, os adoro), me dieron su opinión, distintas alternativas, ninguna cuadraba. Esa misma noche, era un lunes, estaba agotada a más no poder porque tras un día agotador, esa tarde mis dos hijos decidieron comportarse como dos mismísimos demonios; a las diez de la noche ya todo estaba en calma, estaba sola, tomaba una cerveza bien fría en la cocina y dándole vueltas al asunto, me vino. Así, tal cual. Pensé en ellos, en lo que sentían, en lo que todavía tenían que vivir y aún no está reflejado en ningún papel y salió. 
En cuanto a lo de dar forma, a ver, habrá quien no me entienda, pero soy una persona muy visceral para lo bueno y para lo malo; me muevo por impulsos, soy así, sin medias tintas ni cortapisas. Con mis historias sucede lo mismo. Algo que estaba trazado de una determinada forma, acaba desviándose hasta dar lugar a lo que conocéis. No es que lo transforme por completo, ni mucho menos. Es solo que me dejo llevar. Que Reed tomó el control e hizo lo que le dio la gana. Que Mia no resultó tan suave como en un principio estaba previsto. Que Ben pidió su propio lugar. Y, ¿sabéis qué? No me arrepiento, porque tienen parte de mí, pero son ellos mismos. 

Yas: Cuando escribes, ¿sigues fiel la idea original o los personajes toman su propio camino? 

Sara: A ver, igual alguna autora que lea esto me apedrea, pero, ¿mi caso? La base está, por supuesto. Pero luego los personajes toman posesión de todo y van a su puta bola. Tal cual. Lo digo en serio. El Reed que conocéis, no es el que yo tenía en mente en un principio. A grandes rasgos sí, lo es. Pero cuando de verdad comencé a sentir la historia, cuando era Ethan Reed el que hablaba… no pude hacerlo tan cabrón como en un principio había pensado. Mia no merecía eso, él, tampoco. No sé, al final vas tomando giros inesperados, fogonazos o ideas locas que decides introducir en la historia y hace que todo cambie. Hace que los ames, que formen parte de ti. Por supuesto, no todo el mundo opinará igual, faltaría más, pero es lo que soy y lo que siento con respecto a ellos. Creo que cuando de verdad te metes en el papel, ellos acaban reclamando su lugar. Hay partes y giros en la historia que no introduje casi hasta el final, cosas que me dieron muchos quebraderos de cabeza porque no quería que su historia se simplificara a un romance, sin más. No. Quería más para ellos. Lo merecían. 

Yas: Siempre he pensado que cada autora tiene unas señas de identidad propia que la distinguen. ¿Cuáles crees que son las que marcan tu trabajo? 

Sara: ¿La verdad? No tengo ni idea *risas*. Es mi primer libro, no sé si hay algo que me identifique. Sí es cierto que mucha de la gente que me ha leído y escrito por privado coincide en un punto. Pero no voy a desvelarlo porque igual suena… no sé, ¿prepotente? No tengo ni idea, sé que yo me sentí pletórica al leer según qué cosas. Pero ya 😉

Yas: Bueno... un punto si que tienes *risas*, no, ahora sin coña, quizás esta pregunta te la vuelva a hacer cuando ya tengas media docena de libros en el mercado... y no me digas exagerada que te conozco *risas*, porque mi vena bruja me dice que los tendrás *risas*, volvamos al tema que tu y yo somos muy propensas a divagar... ¿Cuál de tus personajes te ha dado más quebraderos de cabeza… en todos los sentidos *risas*? (léase en tono malicioso y picarón, por favor) 

Sara: Uff esto es complicado, porque cada cual ha tenido su aquel. Al principio pensé que me costaría meterme en la piel de un tío como Reed, y sin embargo fluía. No sé qué dice esto de mí *risas* Ben, por ejemplo, fue un chico que me pedía más; más peso, más protagonismo, más. Más todo. Y se lo di. Creo que no me equivoqué con él, de hecho, lo adoro. Luke y Jen me están complicando mucho la vida. No voy a hacer spoiler, pero quienes habéis leído a Reed, sabéis que ahí hay chicha (todos, excepto la pobre Mia que no se entera de nada). El tema está en que para que entendáis el presente, primero necesito hablaros acerca de su pasado. Y ya. No voy a desvelar más. Pero sí es cierto que esta historia será muy diferente a la de Reed y Mia, eso seguro. 

Yas: Hija, no es que Mia no se enterase de nada (un poquito lenta si, vale *risas*), es que le has dado mucho en que pensar a la pobre durante toda la historia *risas*. Y ya que estamos hablando de personajes… ¿De dónde leches te has sacado a dos especímenes como Reed y Luke? Dime que la imaginación te funciona a las mil maravillas y no que lo tienes en casa o ya me estoy imaginando a todas tus fans en caravana a Jaén *risas* 

Sara: *Carcajada* Tengo mucha imaginación, y esto no significa que me queje de lo que tengo en casa, ni mucho menos, mi husby es un bombón. Imaginé ese hombre que todas idealizamos en algún momento sin importar lo enamoradas que estemos de nuestra pareja. Ese que te llega, ese que admiras con una envidia sana y que te hace mirar a otra mujer pensando: ¡olé tú! Todos hacemos eso en algún momento de nuestras vidas, sin malicia, y quien diga lo contrario… tururú *risas*. No se trata de insatisfacción, sino de una abierta admiración hacia otra persona. Algo sin más pretensiones ni segundas intenciones. No los he hecho perfectos, ni mucho menos; tienen sus defectos, esos que nos vuelven locas y al mismo tiempo nos atraen de forma irremediable. Los mismos que en nuestro día a día nos harían dar un portazo después de mandarlos a la mierda. Aunque estemos hablando de ficción, trato de ser realista, y hay cosas que ninguna mujer toleraría sin dar un zapatazo en el suelo. 

Yas: Ves, volvemos a coincidir, muchas veces cuando hago una reseña y digo que no he llegado a empatizar con los personajes porque no me han parecido reales, muchas de las respuestas que me dan es, que es ficción. Y si, es ficción, ya lo se, pero aun así, tengo que creérmelos y notarlos racionales y acordes con la (no)realidad...  ¿Y para las femeninas? Verás, yo que ya te conozco un poco, al leer y conocer a Mia, me ha parecido ver cierto reflejo contigo, vamos, para que engañarnos *risas* ¡muy tú! ¿Es algo así como tu álter ego o todo es producto de mi imaginación? 

Sara: Sí y no. Mira, mi madre por ejemplo cuando leyó Reed, hubo días en los que me llamaba, a veces para felicitarme y otras para criticarme. Pero recuerdo uno en concreto en el que me dijo: «esto que ha dicho Mia, es tan tú, que te estaba viendo». No eres la primera que me dice que ciertos aspectos de Mia le recuerdan a mí. No sé si soy tan altruista y dada a los demás como ella, sí es cierto que intento estar cuando creo que se me necesita, a veces me ofrezco incluso si no me piden ayuda (lo cual no siempre sienta bien aunque esté hecho con la mejor de las intenciones). Pero es que también tengo mucho de Jen *risas* Carol, mi correctora y amiga, me lo dijo. Ella no me conocía antes de Reed, pero también la veía en mí; ese descaro, ese punto irreverente. No sé, supongo que los que me conocéis en privado, podéis juzgarlo mejor que yo ;) Mi intención no es que me veáis en ellas, pero supongo que de forma inconsciente, algo se refleja. ¿Te cuento un secreto que casi nadie conoce? Para el papel de Mia me inspiré en mi tío. Lo adoro, es una de las mejores personas que conozco y por edad (solo me lleva ocho años) siempre me he sentido muy unida a él. Justo trabaja como profesor y da clases en un PGS (programa de graduado social) que por lo general incluye a chicos, pues eso… de pocos recursos, en riesgo de exclusión, etc. No supo nada de esto hasta que el libro estuvo publicado, pero Mia tiene mucho de él. 

Yas: Sí, la verdad que es un tema que me gustó que tocases en la novela, para que negar lo evidente *risas*, y además al carácter que le has otorgado a Mia, le pega muchísimo.  Y ahora dime, ¿Qué tipo de lector crees que disfrutará más con tu serie Chicago Cops?

Sara: Mira, hace poco te habría dicho que mujeres de veinte en adelante, así, por decir algo a lo loco. Pero es que resulta que a mí con cada día que pasa se me caen más los esquemas. Hace un par de semanas un hombre, jubilado, alguien que ama la lectura pero jamás en su vida había tocado algo de romántica, me felicitó. No solo eso, sino que me dijo que tuvo que contenerse para alargar la lectura un poco más y me preguntó que cuando salía el siguiente. Mueeerrrta me quedé, te lo digo en serio. Después de esto, me niego a clasificar lectores aunque sí es verdad que hay un cierto tipo predominante en este género. Pero si algo he aprendido, es que no debemos dar nada por sentado. Cada día descubro nuevas joyas que nada tienen que ver con la romántica… y los que me quedan. He llegado a un punto en el que me niego a clasificar ni a lectores ni a autores. Dame una buena historia que me haga disfrutar, todo lo demás da igual. Esto lo digo como ávida lectora que soy. 

Yas: Si, la verdad es que a mi me pasa lo mismo. A ver, no es que sea muy dada a salir de mi zona de confort lecturil cada dos por tres *risas*, pero es verdad que en este año en concreto, las veces que he salido, me he llevado muy buenas sorpresas. 
Ahora...  Si pudieras describir tu novela en unas breves palabras... ya sabes, algo que haga a los lectores querer correr a comprarla (a mí ya me tienes más que convencida *risas*, ya sabes que estoy esperando al Encuentro de Romántica de Pilas en Octubre para tener mi ejemplar en papel firmadito)... Aunque la sinopsis y la portada ya son muy muy llamativas, ¿Que dirías?

Sara: ¿La verdad? No me gusta decir eso de: tienes que leerla porque es maravillosa, porque es diferente, porque es la mejor… nunca lo he hecho y nunca lo voy a hacer. No sé lo que tiene, no sé si he conseguido dar lo mejor de mí o solo ha sido el principio; quizás no consiga superarlo o igual aun no soy consciente de lo que puedo hacer con el suficiente esfuerzo y trabajo. No tengo ni pajolera idea. Pero por alguna razón he conseguido llegar a las personas que han decidido darle una oportunidad. No soy objetiva, así que creo que quienes mejor pueden venderla son las personas que la han leído y disfrutado. 

Yas: ¿Nos puedes desvelar un párrafo, o escena de Reed al que le tengas un especial cariño?... a ver si coincidimos en gustos… porque yo tengo un par de ellos. (Por Luke no te pregunto que se que aun estas en ello *risas*, esa vendrá en otro café)

Sara: Uhmm tengo varios. Hay uno que, de hecho, ya he desvelado en Facebook varias veces, y es el capítulo diecisiete. No sé por qué, pero lo amo. Así, tal cual. Quizás de algún modo me marcó; recuerdo que lo escribí escuchando en bucle una y otra vez Private Parts de Halestorm. Te prometo que lo sentí. Esa desazón, esa necesidad de obtener más, ese acercamiento que parece que nunca llega, el amor, la pasión, el miedo… todo. Hace un tiempo, hablando con una autora, ambas coincidíamos en que nos resultaba difícil eso que leíamos en algunos muros de hartarse de llorar cuando escribían. Bueno, pues a la mierda todo *risas* ¿Sabéis ese momento después de la visita de Vivian? Cuando Mia lo da todo por terminado entre ellos: It’s about time, de Aleksander Denstad. Lloré como un bebé, lo juro. Me pasó igual que con el capítulo que he mencionado antes. Soy una persona muy sensible, pero nunca me había pasado algo así. Hice esos momentos míos. Yo era Mia y al mismo tiempo también era Reed. Pensé que me volvía loca, te lo juro. Luego hay más párrafos o frases que adoro, pero creo que esos son los que priman. 

Yas: ¡¡Si!! se de que capítulo hablas *risas*, es... uff mejor no digo . Sé que tienes lectores Beta, pero dime una cosa ¿Te guías ciegamente en sus consejos y opiniones a la hora de hacer cambios? o… ¿los meditas y luego haces lo que creas conveniente?

Sara: No. Es cierto que con Reed tuve una lectora 0 y agradecía hasta el infinito y más allá sus opiniones y consejos. Con Luke, de momento y hasta que esté acabada, no voy a pasarla a nadie. Es lógico que cuando lo haga será para que me muestren todo aquello que a mí se me escapa, lo agradeceré, lo absorberé y actuaré en consecuencia. Sin embargo, la esencia de la historia no va a cambiar. Sí es cierto que ayuda y mucho todo lo que una persona de tu confianza te pueda aportar y más cuando sabes que no te está regalando los oídos. Siempre lo he dicho, prefiero llevarme el guantazo en privado y de alguien a quien quiero, que estrellarme una vez que no haya vuelta atrás. Pues eso es. Debe ser alguien de confianza que sabes que será sincera y que no te hará un daño gratuito, sino que cada crítica habrá sido meditada y hecha en pos de tu bienestar. 

Yas: Conseguir lectores no depende solo de la calidad de la obra. Hay otros factores como pueden ser la visibilidad y la promoción. Ante esto, se puede caer en un autobombo que a menudo resulta molesto, o directamente en el spam. Ninguno es tu caso, pero no por ello tienes pocos seguidores ¿cómo haces para que la gente te conozca?… aparte de provocar con tus cafés mañaneros en Facebook. 

Sara: *risas* Mira, curiosamente hace poco comenté esto en el post de un autor. Nadie tiene la fórmula mágica para triunfar. Puede que haya a quien le vaya de escándalo subir 5 post diarios hablando de su libro. ¿Mi opinión? Yo los paso por alto, porque si abro Facebook y veo en pocas horas 99 notificaciones de las cuales 78 son de spam, pues ni las miro a menos que por casualidad vea de pasada el nombre de alguien a quien tengo aprecio. Lo siento mucho, pero es así. No quiero decir que sea poco efectivo, solo hablo desde mi punto de vista, ¿de acuerdo? Como dice el refrán: cada maestrillo tiene su librillo. Pues esto es igual. ¿Yo? He sido treméndamente afortunada. No puedo decir otra cosa. Cuando creé este perfil nadie me conocía, poco a poco me fui metiendo, comencé con mis cafés y por alguna razón, caí en gracia. Después vinieron mis recomendaciones de autores indies en el grupo que administro en Facebook, eso dio lugar al cariño y amistad con ciertas autoras… lo demás, es historia. No sé la razón y tampoco pretendo conocerla, pero he sido muy, muy afortunada. He encontrado muchos ánimos, apoyos y consejos en personas muy queridas en la red. ¿La verdad? En mi muro encuentras más publicidad de otros autores que de mi propio libro *risas*. No sé, supongo que es suerte o que caigo bien. También es cierto que debo mucho, muchísimo a las lectoras que no cejan en sus recomendaciones. Reconozco que mis cafés llaman la atención y es por lo que más gente me conocía en Facebook antes publicar Reed, Rendición. Puede que eso me abriese algunas puertas, no lo sé. Como he dicho antes, sois vosotros quienes mejor podéis responder a esto. Pero, esto lo digo totalmente en serio: no busco esos artículos sobre vaginas, ¡¡lo juro!! ¿De verdad creéis que me voy a poner a buscar eso a las siete de la mañana mientras me tomo el café? Yo que sé, me caen en el regazo, así, a lo loco. Oye, y provecho les saco, eso sí. Pero palabrita que no los busco. ¿El por qué el mundo virtual considera necesario ilustrarme acerca de según qué datos con respecto al sexo y las vaginas…? Pues yo que sé, igual Iker Jiménez nos lo aclara *risas* ;) 

Yas: A mi me conquistaste primero con tus cafés, luego con tu persona, y luego con Reed *risas*¿Qué piensas del boom de la literatura romántica (en todas sus vertientes)? A ver quiero que te mojes otra vez…tú y yo sabemos que entre nosotras no hay pelos en la lengua *risas* ¿Qué crees que está primando más, la calidad o la cantidad?, ¿Está eso relacionado con el hecho de ser auto publicado o de editorial? 

Sara: Este tema me joroba. Mucho. ¿Sabes qué pasa? Hay quien piensa que por el hecho de autopublicar, las obras carecen de calidad. Otros consideran que si no tienes un título universitario, lo que escribes no vale un carajo. Eso me toca los ovarios. No pienso criticar libros autopublicados o de editorial; he leído historias que no me han gustado absolutamente nada en ambos casos (todo esto dicho desde un punto de vista subjetivo, por supuesto). Creo que muchas veces (afortunadamente, no siempre) la gente se fija más en lo comercial, en el tipo de argumento que más vende, en lugar de en la calidad de la historia. Yo he llegado a un punto en el que me he aburrido de leer siempre lo mismo y si veo que el argumento es muy similar a otras ochenta obras ya publicadas, le doy de lado, lo siento mucho. Me da igual de la pluma de quien venga. Hay que cuidar lo que se hace porque después de todo, será tu nombre el que esté asociado con dicha obra. A veces he hablado con gente que se preocupa tanto por vender más o menos que todo lo demás se la bufa. Eso, a mi modo de ver, es triste porque acabas perdiendo de vista el objetivo que es disfrutar, emocionar. Ser original y diferente. Tener tu propio sello de identidad. Hay auténticas joyas que pasan desapercibidas y yo no puedo dejar de preguntarme: ¿por qué? ¿Qué pasa? Doy gracias cada día por haber conseguido mi pequeño hueco, pero eso no significa que no lamente la mala fortuna de algunos autores que deberían estar en lo más alto. No digo que mis historias sean lo más, ni dignas de ningún premio. A veces me siento muy pequeñita en este mundo y solo puedo dar gracias una y otra vez porque la gente siga queriendo leerme. No sé si soy diferente, no tengo ni idea de hasta dónde llegaré o si encontraré un destino afortunado, de momento quiero disfrutar de la mano que me ha tocado. 
Tenemos la suerte de poder disfrutar de auténticos genios literarios en este país. No debemos dejarlos perecer. Hay que animar y fomentar la lectura, da igual de qué género se trate. Sal de tu zona de confort, olvídate de eso a lo que tan acostumbrado estás, porque te vas a sorprender. Lo digo de verdad, estoy conociendo gente que cada día me deja maravillada y al mismo tiempo me hace ser consciente de lo ignorante que soy en muchos aspectos, eso, sin hacerme sentir estúpida. Es maravilloso cuanto puedes aprender de unos y otros. A la porra esa especie de guerra que algunos se empeñan en ensalzar entre autopublicados y autores de editorial. Si son buenos, si me emocionan, me importa un carajo de donde vienen. 
Yas: Amén hermana, amén *risas*. Y después de dejarnos extasiadas con "Reed Rendición", sé que está por llegar “Luke Liberación”… pero como ya me conoces y soy muy muy ansia *risas* dime, ¿cuál será o serán tus siguientes proyectos y cuándo podremos disfrutar de ellos? 

Sara: Uh, a ver. En principio estaba previsto que siguiera la historia de Terry. Que nadie me crucifique, ¿de acuerdo? *risas* Pero creo que antes de sacar a la luz su historia, desempolvaré una que lleva tiempo guardada en un cajón y que es de paranormal. Romántica, por supuesto, pero paranormal. Adoro ese género. No sé, creo que todo irá en función de cómo me sienta después de que conozcáis más a fondo a Luke y Jen. Cuando acabé Reed, los dedos casi me picaban por escribir su historia. No sé qué sucederá de aquí a dos meses que es cuando está prevista su publicación. Sí que puedo adelantar que tengo el de paranormal y otro que me infunde muchísimo respeto (y miedo) en perspectiva. Creo que es algo que necesito hacer, no lo sé. Ya se verá. 

Yas: Ya te meteré prisas, ya *risas*. Bueno, para terminar y no acapararte por más tiempo (ya sabes que podríamos estar así una eternidad... como nos pasa cuando hablamos por Whatssap *risas*), dime una cosita... ¿Con qué te quedas de la experiencia de la auto publicación? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido? 

Sara: ¿La verdad? Me quedo con todo. 
¿Sabes lo que pasa? Muchísimas veces he leído acerca de malos rollos y envidias entre escritores, etc. También en ese aspecto he sido (y soy) muy, muy afortunada. No imaginas la cantidad de veces que me han tendido una mano y lo mejor de todo es que esa ayuda ha llegado cuando yo ni siquiera la había pedido; y no lo hacía, por una razón muy sencilla: no me gusta molestar ni ser una carga. No se me caen los anillos por reconocer que hay muchas cosas que se me escapan y que tengo que aprender, no es una cuestión de soberbia, ni muchísimo menos. Es solo eso, a veces me daba apuro ser pesada. Debo tanto a tantas personas que no sabría ni por dónde empezar. Lo mismo va para las personas que han leído el libro, no pasa un día en que no reciba un mensaje de alguna de ellas y esto lo agradezco de corazón, porque motiva. No sabéis cuánto. 
Ahora, ¿lo que más me ha sorprendido? No sé cómo va a sonar esto, pero la verdad es que esperaba llevarme más guantazos *risas* A ver, me explico. Cuando publicas tienes mucho miedo, pero mucho, mucho. Tenía la esperanza de que mi libro gustase, pero también era consciente de que habría quien lo odiase y llegado el momento tocaría capear el temporal lo mejor posible. Hasta el momento eso no me ha sucedido y es algo que sigue alucinándome. ¡Ey!, tú que me estás leyendo, no estoy pidiendo una mala crítica, ¿vale? Estoy feliz tal cual *risas* Aquí, una vez más, debo dar las gracias a quienes han confiado en mí, me han dedicado su tiempo, me hacen llegar sus mensajes, comparten mis historias y dan visibilidad a la de Reed. A todos, ¡¡mil veces gracias!! 

Yas: Bueno Sara, hasta aquí llega mi interrogatorio, ya puedes respirar tranquila *risas*, espero ante todo que te hayas sentido cómoda en mi sofá y mis preguntas no hayan hecho que te atragantes con el delicioso café. Sabes que aquí tienes tu casa, tu sofá y el café siempre que quieras. 
Si quieres añadir algo más, ¡tienes la última palabra antes de lanzarte de cabeza a por mi test exprés! 

Sara: Feliz de tomar este café contigo, ya lo sabes. Habrá quien después de leer esta entrevista me quiera un poquito más, como también habrá quien me aborrezca por alguna de mis palabras. Nada fue malintencionado, lo aseguro. Solo traté de ser sincera sin hacer daño, ni más ni menos. 
Sé que ya lo he dicho, pero me siento tremendamente afortunada por encontrar a personas que sin pedir nada a cambio, me están dando más de lo que jamás podrán imaginar. Esto, para alguien como yo, una novata, alguien que solo intenta hacerse un hueco en este difícil mundo, lo es todo. Te lo aseguro. 
Es una pasada la gente a la que estoy conociendo. Aquellos que me tienden una mano. Aquellos que aceptan la mía aunque apenas sé nada de este mundillo. Las personas que cada día me envían un mensaje para felicitarme por mi libro. ¿Sabes lo que es eso? ¿A mí? Me dan las gracias por hacer un poco más amenas sus vidas durante unas horas y yo alucino. Me siento pletórica. Así que, a ti que me estás leyendo, gracias. Me da igual si has leído mi libro, si lo has puntuado en Amazon o no, estás aquí y eso es lo que cuenta. Gracias, sin más. 
A ti, Yasnaia… no hay palabras. Sabes que te adoro y no es un decir. Es un hecho. Me apropio de tu hashtag, porque eres de las #personasquesuman #sololoquesuma. Un medio limón que encontré donde menos esperaba, pero que no por ello deja de ser crítica cuando debe serlo. Por muchísimos más cafés juntas, mi querida sevillana. 

Test Exprés: 
- Noche o día: noche 
- Mar o montaña: montaña 
- Café o té: psss, por dios… ¡¡¡¡Café!!!! 
- Facebook o Twitter: Facebook 
- Un libro: Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. 
- Una canción: Nothing else matters de Metallica. Hay más, pero así, a voz de pronto, esa. 
- Una película: Leyendas de Pasión. 
- Una flor: jazmín 
- Un animal: león 
- Una ciudad: Edimburgo 
- Escribir sola o acompañada: Sola 
- Un recuerdo relacionado con los libros: le necesidad de leer antes de irme a dormir. Mi amor por los libros sencillamente, nació, porque sí. Nadie en mi casa lo hacía, excepto yo, y amaba ese momento en el que me metía en la cama con la tenue luz de la lamparita y leía hasta que los párpados me pesaban. 
- Una afición: Pintar. Hace mil que no lo hago, pero me encantaba. 
- Enamorada de... hacer lo que te pida el cuerpo. No hablo de libertinaje, sino de ser feliz. De tener la libertad de elegir y hacerlo sin miedo. No siempre es fácil, pero merece la pena.


5 comentarios:

  1. Me ha encantado la entrevista a Sara! La
    Conozco desde hace poquito en Facebook pero creo que congeniaríamos genial, es muy como nosotras Yasnaia. Por cierto ya estoy con Reed que además me tocó en papel en un sorteo que hizo.

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    1. Ohhh que suerte!!! Ya nos contaras que te parece, pero te auguro una lectura calentita ���� y sí, tienes razón, Sara es muy yo... o peor jajajja por eso nos llevamos bien.

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  2. Gracias por ese rato tan agradable que pasamos!! Me alegro muchísimo de que pensaras en mí para retomar tu sección de entrevistas y cafés, como bien has dicho esta mañana, el próximo será en persona! ;)

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    1. Cada vez que la releo me da la risilla jajajaja. En Pilas prepárate que nos vamos a "jartá" de café y de copichuelas ;)

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  3. Holaa, me ha encantado la entrevista y lo minuciosa que fue, uff, me ha llamado un montonal su obra, sobre todo cómo habla de ella y de los libros en general, también he disfrutado un montón de Armentrout :P
    ¡Beesos! :3

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